Día Nacional de la Epilepsia

«Epilepsia. ¡Entiéndela! Tú también puedes padecerla» es el lema elegido para el Día Nacional de la Epilepsia que se conmemora hoy, 24 de mayo. Diversas asociaciones promueven esta iniciativa que tiene como finalidad sensibilizar y proporcionar información a la sociedad acerca de la epilepsia. Se trata de una de las enfermedades neurológicas más frecuentes y tiene un importante impacto social y familiar, por lo que se hace necesario acercarla a la sociedad y desterrar los falsos mitos que la rodean.

En el mundo padecen epilepsia alrededor de 50 millones de personas, y unas 400.000 en nuestro país­, donde, según datos de la Sociedad Española de Neurología, se detectan entre 12.000 y 20.000 nuevos casos cada año.

La epilepsia es una enfermedad cerebral, no mental, que se manifiesta intermitentemente en forma de convulsiones o crisis. Estos efectos se producen debido a un exceso de actividad eléctrica en un grupo de neuronas, y en función de la extensión y la localización de la zona afectada, se presentarán crisis de distinta intensidad y tipología. Para hablar de epilepsia, siempre se deben presentar crisis recurrentes. Un episodio aislado de convulsiones no  implica que se trate de esta enfermedad.

Aunque la epilepsia puede aparecer a cualquier edad, su incidencia es mayor durante la infancia y en personas de más de 65 años. Dado que muchos de los afectados son niños, una de las mayores preocupaciones de sus familias es cómo afecta o podría afectar a su día a día, qué actividades se deben restringir, cómo actuar ante las crisis, etc. Es importante tener en cuenta que con una medicación adecuada, el 70 por ciento de los pacientes pueden controlar su enfermedad, lo cual significa una importante reducción de las crisis, que pueden llegar a desaparecer por completo, con la consiguiente mejora en su calidad de vida. Por tanto es de extraordinaria importancia estudiar detalladamente los síntomas para llegar a un correcto diagnóstico y establecer un tratamiento. Cuando el tratamiento farmacológico no da resultado, existen otras alternativas, como la cirugía o la dieta cetogénica.

No debemos olvidar que la incidencia de la epilepsia es más elevada en paí­ses de bajos ingresos, probablemente debido a un mayor número de infecciones cerebrales producidas por enfermedades endémicas como el paludismo, a problemas durante el parto y a otros factores relacionados con la falta de prevención y recursos. A esta elevada incidencia se suma la dificultad para acceder a un tratamiento adecuado. La OMS estima que tres cuartas partes de estos pacientes no reciben el tratamiento adecuado.

¿Cómo debemos actuar ante una crisis?

Por lo general, las crisis suelen ser breves y terminan por sí mismas, es decir, sin intervención médica. No obstante, por sentido común podemos consultar con el 112 si nos sentimos más tranquilos. Las recomendaciones médicas ante una crisis suelen coincidir, y pueden resumirse en los siguientes puntos:

  1. Mantener la calma en todo momento.
  2. Colocarle en el suelo con una almohada o manta bajo la cabeza. (Si está caminando sin rumbo, acompañarle hacia zonas sin peligro).
  3. Retirar cualquier objeto que se encuentre a su alrededor y pueda provocarle daños.
  4. Quitarle gafas, aflojar su ropa.
  5. No introducir objetos en su boca ni intentar abrirla si está cerrada.
  6. No sujetarle o inmovilizarle.
  7. Observa su comportamiento antes y después de la crisis, y mide su duración.
  8. Cuando cesen las convulsiones, colócale de lado en posición de seguridad.