Día Internacional de la Matrona. Una profesión dedicada al cuidado integral de la salud de la mujer

matronaEl pasado 5 de mayo se celebró el Día Internacional de la Matrona, una profesión que engloba todos los aspectos relacionados con el cuidado de la mujer, especialmente durante el embarazo, el parto y el puerperio. Con este motivo hemos hablado con Paula Conde, una matrona con más de 10 años de experiencia en esta labor tan esencial.

Paula, durante tu trayectoria profesional has trabajado tanto en atención primaria en centros de salud como en hospital, me imagino que serán diferentes aspectos de la profesión.
Ambos trabajos son interesantes y muy diferentes. Yo diría que se complementan y dan satisfacciones distintas. En el hospital, durante el momento del nacimiento, vivimos momentos más puntuales y breves, pero que dan lugar a una relación muy intensa y especial. En atención primaria se establece una relación a largo plazo, en la que conoces más profundamente a las mujeres, sobre todo si es en un sitio pequeño como donde yo trabajé. Haces un seguimiento de las mismas personas y las ves muchas veces durante su embarazo. Se crea un vínculo muy fuerte.

¿Cuál es vuestra misión durante el parto?
Somos los responsables de la atención al parto normal, lo que ocurre es que lo que se considera un parto normal también ha ido variando a lo largo del tiempo, porque se han ido introduciendo otras variables, como la epidural y las inducciones. Digamos que los cuidados de una mujer durante el trabajo de parto se los proporcionamos nosotros, y el momento del parto mismo, si se trata de un parto normal, también lo atendemos nosotros, pero si se desvía de la normalidad, por ejemplo en un parto instrumental, o si se da algún riesgo, entonces interviene el ginecólogo y nosotros nos convertimos en colaboradores.

En tu opinión, ¿están excesivamente medicalizados los partos?
En estos momentos casi la mitad de los partos están inducidos y la mayoría se realizan con epidural, por tanto, la pregunta es qué sería considerado un parto normal ahora mismo. En este sentido, parece que vaya por épocas. Ha habido una tendencia y ahora hay otra. Ahora se habla cada día más de parto humanizado, y quizá años atrás todo se focalizaba más en la técnica. Pero cada vez nos centramos más en atender de manera integral a la persona, su estado de ánimo y sus familiares; en general cuidamos mucho más el aspecto humano.

Además de la atención sanitaria, ¿qué otros aspectos del cuidado a la mujer embarazada destacarías en vuestro trabajo?
Somos un apoyo psicológico importante para las mujeres. En el embarazo surgen muchas dudas y en internet hay mucha información, por lo que hay que poner cada cosa en su sitio. Proporcionamos educación sanitaria, maternal… A las madres les surgen muchas cuestiones colaterales, no relacionadas directamente con el embarazo, pero que van relacionadas, como la crianza del bebe, la recuperación tras el parto y la lactancia.

Las mujeres embarazadas recurren a internet para informase sobre el embarazo y el parto, ¿llegan a vuestra consulta bien informadas o con ideas erróneas?
Cada embarazada es distinta. En internet, cada vez hay más información adecuada y veraz, y además hay páginas web que nosotros mismos recomendamos para informarse. Lo que sí ocurre es que llegan con un exceso de información, y eso produce a su vez más dudas y temores. Y como la embarazada es una mujer muy receptiva, generalmente el problema es de exceso de preocupación. Nuestra labor ante esto es tranquilizar y hacerle ver que no tiene que ir tan allá. A pesar de que la información cada vez es mejor, siempre es importante el contacto humano. Poder hablar con una persona y que directamente te explique lo que te preocupa es mucho más tranquilizador.

En países como Reino Unido y Holanda las mujeres cuentan con la posibilidad del parto en casa dentro de sus sistema sanitario, ¿cómo se encuentra la situación con respecto a los partos en casa en España?
Es una atención que está yendo a más, se demanda cada vez más. Hay profesionales que se dedican a ello, pero no está cubierto por la Seguridad Social. Lo más importante es asegurarse de que la atención la va a proporcionar una persona formada y cualificada para ello. En principio un parto normal puede tener lugar en casa, pero también es verdad que todo lo que es normal en un momento dado puede dejar de serlo, y si hay una complicación, no siempre es el mejor lugar para resolverla. A veces se necesita un tiempo breve de respuesta, por ejemplo en el caso de una transfusión de sangre. Por eso sería necesario tener una ambulancia medicalizada o el traslado a un hospital.

Entiendo esa demanda, pero hay que buscar la manera adecuada de prestar ese servicio. En algunos hospitales hay partes claramente diferenciadas y existen casas de partos, que se encuentran junto al hospital o en un parte de él. No se ve el instrumental médico, pero sí se dispone de él. Personalmente, lo veo más seguro. En Reino Unido existen casas de partos y en Austria, por ejemplo, se han hecho reformas hospitalarias para proporcionar ese ambiente. En Holanda, la atención al parto en domicilio lleva como condición una distancia y tiempo determinados al hospital, y la matrona sabe que dispone de una ambulancia inmediata en caso de necesitarla. Ahora mismo en España no se puede dar esa garantía, pero con el tiempo se tendrá que responder a esa demanda y crear las garantías necesarias.

Pero vuestra labor no se da solo durante el embarazo y el parto, también tras el nacimiento, durante el postparto.
En el postparto hay una serie revisiones y controles que hasta hace poco se hacían en ginecología, pero que actualmente realizamos nosotras como profesionales formadas para ello. Además hay una educación maternal posterior, una atención al postparto para la recuperación física, el seguimiento de la lactancia materna, educación relacionada con los cuidados del recién nacido, etc.

Actualmente hay un auge de la figura de las doulas. ¿Cuál es su función?
La doula lo que hace es apoyar a la madre para permitir que pueda dedicarse a su bebé, echar una mano con la lactancia, acompañarla a las visitas al médico, etc. Es un acompañante emocional. Es una figura que se hace necesaria cuando la red de sostén que colabora con la madre, es decir, su familia y amigos, están lejos o no tienen la experiencia o conocimientos necesarios. Cuando esa red de ayuda cercana no existe, se busca de forma profesional ese tipo de atención.

Otro de los temas que preocupa es la lactancia materna. ¿Qué apoyo reciben las madres en este sentido?
Con respecto a la atención por parte de la matrona, hay tanto atención individualizada como en grupo. Una parte de las visitas postparto están dedicadas a ver cómo evoluciona la lactancia materna. Lo ideal es hacer un seguimiento inmediato, aunque es verdad que en algunos centros no se puede hacer la visita hasta una semana después del parto. Si en los primeros días surge un problema y nadie ha podido echarte una mano, es complicado establecer la lactancia materna correctamente. Lo positivo de este tema es que actualmente todos los profesionales médicos y sanitarios están de acuerdo en que es lo mejor, en que lo ideal es que sea exclusiva hasta los 6 meses y en que hasta el año debería ser la base de la alimentación del bebé, aunque se introduzcan otros alimentos.

Las matronas atendéis también otros aspectos relacionados con la salud de la mujer en otras etapas de la vida, no solo el embarazo.
Sí, por ejemplo, hay atención a la menopausia, clases y talleres que aún no están muy implantados, depende del rango de población que se atienda en cada zona. Además se hace seguimiento de citologías, detección de infecciones, anticoncepción… Los anticonceptivos pueden ser prescritos por una matrona, a no ser que la mujer tenga alguna patología por la que deba ser derivada al ginecólogo. Y tenemos una labor de información sobre medidas anticonceptivas. Se trata de aspectos que no todo el mundo sabe que se realizan desde la consulta de las matronas, aún hay quien no sabe muy bien lo que hacemos, y existe una labor de los médicos de familia para dirigir al paciente cuando se presenta con un problemática que podemos resolver nosotras antes de acudir al ginecólogo.

Con respecto a las necesidades emocionales de la mujer en este proceso tan intenso que es convertirse en madre, ¿crees que existe alguna carencia, algún aspecto a mejorar?
Sobre todo creo que se debe normalizar la época de la crianza, igual que el embarazo. La crianza del niño es una parte más de la vida. No es una ruptura con tu vida anterior. Muchas cosas cambian, pero no eres otra persona. Les diría a las madres que no desistan de su papel, deben confiar en sí mismas en el momento del parto y en la crianza de su bebé. Ella es la protagonista y puede llevar el timón y sentirse bien. No se debe sentir inferior. Parece que para todo existe un especialista (salud, educación…), y yo creo que las madres deben confiar más en su capacidad. Una parte de esa capacidad se encuentra en su propia biología, porque las hormonas ya te preparan para que tu cerebro funcione de determinada manera y te capacitan para esa etapa. Y además habrá cosas que no salgan bien a la primera, pero ya saldrán.